Dorado
Estaba tumbado en la cama fumando un cigaro, el humo se mezclaba con tu pelo rubio, me sentía sumergirme en el fondo del mar en una noche de verano con luna llena, nadé hasta el fondo, el fondo desprendía un fuertísimo color dorado , pensaba ¿encontraría la ciudad de oro?, la famosa "atlantida" de la que hablan los libros, aunque en la superficie y el calor de mi cama, no podía dejar de mirar tus cabellos rubios como el metal dorado del fondo del mar y la luna que me observaba redonda y reluciente como nunca, todo se entremezclava en mi cabeza, la luna dorada, tus pelos dorados, el fondo del mar dorado, hubo un momento en que subí a la superficie para poder coger respiración y poder seguir observando el fondo del mar, tomé tres fuertes bocanadas de aire y me volví a sumergir, cuando de repente la ciudad de oro había desaparecido, la buscaba una y otra vez, llegando a bajar hasta el fondo, y inundando mi mano en el suelo, se coló entre mis dedos arena "dorada" seguramente pero invisible para mí en la oscuridad de la noche...subí a la superficie y luché para volver a encontrarme en mi habitación junto a tí, seguía mirando el humo de mi cigaro que te nublaba y una vez disipado ví que a mi lado no había nadie, me encontraba solo, sólo la luna brillaba y se reflejaba en mis pupilas, cargadas de rabia y lagrimas que iban emergiendo para caer encima de las sábanas, a veces nos encontramos tan cerca de tesoros que al fin y al cabo, son ilusiones de lo que deseamos....



